El renacido

En 1823, un grupo de tramperos recolectores de pieles es atacado por los indios aikaras. Durante su huida, pierden a muchos hombres y gran parte de la mercancía. El guía del grupo, Hugh Glass (Leonardo DiCaprio), en una inspección del terreno es atacado por un oso que le provoca graves heridas. Sus compañeros deciden dejarle con un par de hombres y su hijo, mientras que el resto continua para que no les alcancen ni los indios ni las nieves. Mientras Glass agoniza, uno de los hombres que le acompaña, John Fitzgerald (Tom Hardy), decide que no pueden esperar más e intenta acortar su sufrimiento. En ese instante aparece su hijo, y Fitzgerald lo mata y huye junto al otro trampero, al que convence de que Glass ha muerto. Es entonces cuando Glass comienza su dura andadura, al principio literalmente a rastras, que le llevará hasta el hombre que mató a su hijo y le dejó a su suerte. Ataviado con la piel del oso que casi le cuesta la vida, deberá sobreponerse a sus múltiples heridas, a la amenaza de los indios y sobretodo a unas condiciones climatológicas brutales.

El Renacido

El filme está inspirado en la novela de Michael Punke que a su vez está basada en una historia real. En 1971, Richard C. Sarafian ya dirigió una cinta que también partía de dicha obra, El hombre de una tierra salvaje, y fue protagonizada por Richard Harris y John Huston. Ahora nos llega El renacido, una película en el que su director Alejandro González Iñárritu, ha puesto toda la carne en el asador y se ha peleado hasta con los mismísimos elementos para que el proyecto saliera adelante. Pero todo su esfuerzo no ha sido en vano, ya que el filme parte como el favorito para los Oscars con 12 nominaciones. Entre ellas a Mejor película, Mejor director y Mejor actor principal para Leonardo DiCaprio.

La película es una odisea desgarradora, visceral, llena de venganza y de lucha por la supervivencia. La fuerza de voluntad con la que el personaje principal lucha por su vida es inquebrantable. La trama secundaria protagonizada por los aikaras en busca de la hija del jefe y el grupo de tramperos franceses complementan perfectamente la historia. A resaltar, el uso de los flashback para contarnos parte de la vida anterior de Glass y los sueños con los que intenta alcanzar la espiritualidad o en los que está más cercano a la muerte que a la vida que son lo más desacertado del filme. Sus 156 minutos, a pesar de ser muchos, no se hacen largos y eso es un gran logro.

Iñárritu ha desarrollado un dominio de la cámara como pocos directores actuales, que recuerda al gran maestro Hitchcock. Ya quedó presente con su anterior producción, Birdman, en la que con gran pericia utilizaba los planos secuencia para situarnos dentro del teatro donde se desarrollaba la acción. En el caso de El renacido, la primera escena del filme con el ataque de los indios es simplemente espectacular, y muy probablemente pasará a la historia del cine. Otras escenas destacables en las que vuelve a involucrar al espectador en la acción, son la del ataque del oso y la pelea final entre Glass y Fitzgerald. También reseñables, son los planos cerrados en los que intenta resaltar el padecimiento y sufrimiento del protagonista.

El Renacido

En cuanto al reparto, Leonardo DiCaprio está increíble. Siempre me ha parecido muy buen actor desde sus comienzos (para el recuerdo queda su papel de hermano retrasado de Johnny Depp en ¿A quién ama Gilbert Grape?), pero con los años está alcanzando el aplomo y el reconocimiento de todos aquellos a los que en un principio solo lo consideraron otro niño bonito de Hollywood. Su interpretación es una de las grandes razones por las que la película funciona. Si no fuera real su cara de dolor, miedo, venganza, angustia, hambre, cansancio… el filme sería soporífero, ya que en gran parte de la cinta no hay diálogo. El actor habla menos de 15 líneas de texto en inglés, aunque tiene alguna más en indio.

Tom Hardy encarna a John Fitzgerald el antagonista de esta historia. Un tipo rudo y sin escrúpulos, dispuesto a todo por conseguir lo único que le importa, el dinero. El nuevo Mad Max, se está abriendo un hueco en la industria americana como chico duro y con carisma. En el papel de jefe de la expedición tenemos al siempre correcto Dorhmhall Gleeson. El actor irlandés ha conseguido colarse en varias de las mejores películas del año como Star Wars: El despertar de la fuerza, Brooklyn o Ex machina. También aparecen otros rostros conocidos como Lukas Haas (Único testigo) o Will Poulter (Somos los Miller).

La fotografía del filme es monumental y majestuosa. La naturaleza inhóspita toma gran protagonismo al estar rodada plenamente con luz natural. Los colores adquieren gran realismo y los amaneceres boscosos parecen postales de un infierno blanco. A destacar la escena del ataque del oso, donde la naturaleza se vuelve de color verde para resaltar la acción.

 

El Renacido

Imprescindible visionado para todos los amantes del buen cine.

 

Curiosidades

El filme se rodó durante más de 9 meses, ya que el Iñárritu y el director de fotografía sólo querían rodar con luz natural. El rodaje tuvo lugar en Canadá y cuando el deshielo llegó tuvieron que trasladarse a Argentina en busca del invierno.

Como el rodaje se alargó más de la cuenta, parte del personal de rodaje dimitió.

DiCaprio, conocido por sus grandes horas de ensayo y meterse a fondo en sus personajes, llegó a comer carne cruda siendo vegetariano.

Tom Hardy se fijó en Tom Berenger en el filme Platoon (1986) para interpretar al villano y ruin John Fitzgerald.

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La gran apuesta

La gran apuesta es la historia de cómo el sistema monetario mundial se fue a pique en 2008 y de cómo unos pocos fueron capaces de darse cuenta de que la economía mundial no podía sostenerse basándose en que el sector inmobiliario siempre estaría al alza. Los pocos que fueron capaces de preverlo, el doctor Michael Burry (Christian Bale) jefe de un fondo de capital, Mark Baum (Steve Carell) jefe de un fondo de riesgo y los jóvenes inversionistas Charlie Geller (John Magaro) y Jamie Shipley (Finn Wittrock), supieron aprovecharse y enriquecerse de ello. Gracias a la codicia y estupidez de los bancos, estos cuatro tipos logran lo imposible en medio de un clima en el que ni el propio gobierno es capaz de asumir el caos económico que se le viene encima.

La gran apuesta

Con esta cinta, el director Adam McKay da un giro de 180º a su carrera. Ha pasado de comedia de no muy alta calidad como El reportero (2004), Pasado de vueltas (2006), Hermanos por pelotas (2008) o Los otros dos (2010) todas ellas protagonizadas por el cómico Will Ferrer, a estar nominado al Oscar.

La gran apuesta es un film dramático, real y en ciertos momentos denso, debido a la temática que trata, pero en el que sabiamente McKay ha sabido aliviar con cierto toque de ironía y humor negro. Prueba de ello son la voz en off del personaje de Ryan Gosling que actúa de narrador, o las explicaciones a cámara de conceptos económicos complejos llevadas a cabo por personajes famosos. Margot Robbie desde su bañera o Selena Gómez jugando en un casino de Las Vegas son capaces de simplificarlos para que podamos seguir el hilo de la película.

La gran apuesta

Uno de los grandes aciertos de la cinta es su potente reparto. El peso de los papeles principales está repartido en actores consagrados que ponen toda la carne en el asador. La convincente interpretación de Christian Bale como el doctor Michael Burry, y la gran veracidad y sinceridad que aporta Steve Carell a su papel, son de lo mejor del filme. Y como gran apoyo, en roles secundarios tenemos al banquero Ryan Gosling, cuya única obsesión es sacar tajada, a Brad Pitt como el consejero de una start up al alza y a Marisa Tomei como la mujer del personaje de Carell.

El filme está basado en la novela del mismo título del autor estadounidense Michael Lewis. No es la primera vez que Hollywood decide adaptar a la gran pantalla una de sus obras. En 2009 lo hizo con The Blind Side y en 2011 con Moneyball. La primera ganó el Oscar a Mejor actriz protagonista para Sandra Bullock y fue nominada como Mejor película y la segunda recopiló un total de 6 nominaciones incluyendo a Mejor película. En el caso de La gran apuesta, de momento parte como una de las favoritas con 5 nominaciones (Mejor película, Mejor actor principal para Christian Bale, Mejor director, Mejor guión adaptado y Mejor edición). Tendremos que esperar al 28 de febrero para averiguar cuantas de ellas se convierten en Oscars.

A lo largo del filme suenan gran cantidad de temas rockeros, que van desde el hard rock de Guns N Roses pasando por el thrash de Metallica, entre otros.

La gran apuesta

En definitiva, una película que retrata la ironía de la dura y cruda realidad que nos ha tocado vivir.

 

 

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