Kill’em All

Van Damme está de regreso. Tras un divertido intento de probar suerte en televisión con Jean Claude Van Johnson. Regresa a sus habituales filmes de acción de serie b con Kill’em all. Para esta ocasión ha contado con su amigo Peter Malota, coordinador de especialistas y que realiza su debut como director. En una historia de venganzas con tragedia de por medio. En la que cuenta con caras conocidas en su reparto como Peter Stormare o María Conchita Alonso.

La trama, más sencilla de lo que pintan. Una joven enfermera le relata a un par de agentes de FBI, lo sucedido en el hospital donde trabaja. Un grupo de asesinos asaltaron el edificio, acabando con todo el mundo. El causante de este estallido de violencia, es Phillip. Un hombre que llegó malherido antes y que en un principio tiene que proteger a otro que también llegó con él en ambulancia. Poco a poco, iremos descubriendo que no todo es oro lo que reluce.

Cierto que este tipo de filme, no se puede esperar mucho. A pesar de sus aciertos, tiene más defectos aunque intenta mantenerlos encubiertos como su paupérrimo presupuesto con esa narración a base de flashbacks (que parece que lo hacen para rellenar sus 95 minutos de duración). Tiene un arranque interesante pero que poco a poco se convierte en un lastre, por esa manía de hacer presentaciones de todos los personajes como si nos interesará.

Tampoco olvidar la ausencia de extras (da la sensación en la escenas de exteriores son todo sitios abandonados o esa “oficina” del FBI donde no hay agentes). El abuso de introducir rótulos cada 2×3 para indicar en que época y lugar por si nos perdemos detalle. Que Van Damme cuando va a dar una patada se traté de su doble. A pesar de esto, al fan del belga la podrá disfrutar, a medias. Aunque no se espere grandes escenas de acción, ni tiroteos, ni explosiones. Tiene unas coreografías normalitas y su justa medida de violencia.

Del reparto, hacen de comparsa de nuestro protagonista. Si acaso Autumn Reeser, en ocasiones le quita protagonismo a la estrella de Blanco humano. Stormare sigue dando la sensación que sigue haciendo de mafioso ruso (como en casi todos sus trabajos como John Wick. Pacto de Sangre), aunque hace de un agente del FBI. Sorprende ver María Conchita Alonso en un proyecto como este, donde vemos que tanto sus dotes interpretativas y su cara se han quedado congeladas. Mientras por allí tenemos a Daniel Bernhardt que por lo menos da presencia como villano. Sorprende ver al hijo de Van Damme, Kris, (habitual de los filmes de su padre) que en en está ocasión por fin participa en la acción (y se enfrenta a su padre) aunque sigue siendo una nulidad en carisma.

A Van Damme se le ve cansado, no solo por las circunstancias de su personaje, con una interpretación totalmente plana. Alejado de esa imagen heroica de los 80 y principio de los 90, ya ni siquiera es un tipo lacónico y crepuscular de sus últimos filmes como Juego de asesinos o Hard Corps. Además de tirar en ocasiones de dobles para las escenas de acción, o incluso para lucir músculos (un momento bastante ridículo). Se nota que ha realizado este trabajo como mero tramite para cobrar el cheque y poco más.

Kill’em all gustará a los fans más acérrimos de Van Damme.

Curiosidades

Peter Malota y Van Damme han trabajado juntos en otros filmes como Doble Impacto, Soldado Universal o The Quest.

Varios familiares de Peter Malota han participado en el filme, de ayudante del mismo director o en la banda sonora.

Kill’em all se rodó en el estado de Mississipí.

Van Damme fue el protagonista de Contacto sangriento. Mientras que Daniel Bernhardt protagonizó sus secuelas.

 

Publicado por

Agustín

Hombre orquesta de "Adicine.com", el jefe de la Web y redactor jefe. La pasión por el séptimo arte la lleva en su sangre desde muy pequeñito, participa en diferentes blogs del medio como Amigos del cine, El Gabinete del Doctor Somier, entre otros. Aparte de podcaster ocasional.

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